martes, 23 de diciembre de 2003

Menage a trois

4am.
Plácidamente tirada en mi cama viendo Friends, tomando champagne festejando.......nada en particular.
Vibración ruidosa sobre la mesita de luz.
Sí­, era él. El niño del cual alguna vez me enamoré.

P: Hey! en qué andas?
C: nada. mirando tele. Vos?
P: estamos acá con M. Podemos ir para allá?

Si si, "podemos". Quién es M??? Y como si pueden venir a mi casa? Ambos? Para qué?
Creo que eso era más que obvio. Prgunta tonta la mia.
Así­ que ahora resulta que soy fiestera. Hasta uno de los amigos me lo dijo el sábado en otro llamado extraño a las 2am pretendiendo que me fuera a Pilar vaya uno a saber con qué idea.
pufffff otra vez la pregutna tonta...........

¿Cuándo uno deja de ser respetado por esa persona que alguna vez dijo amarte?
Si hoy, después de varios meses, me falta el respeto delante de sus amigos..........es mi culpa?
Por momentos pienso que sí.

Todo esto me lleva a reflexionar sobre otro tema relacionado.
Hace unas semanas atrás hablábamos con una amiga del poder del amor. (si, frase cursi, pero ahora va mi punto).
Cuando uno está enamorado, se vuelve lo que llamaríamos una "marioneta", y la otra parte se vuelve el "titiritero". Nos pueden manejar a su por aquello que sentimos.
¿Cuál es el lí­mite entonces?
(acá viene otro de mis "por qués")
¿Por qué ciertas personas se abusan de los sentimientos y fragilidad de los otros?

Sí­, me enamoré de él.
Pero de lo que fue, no de lo que es.




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